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Windstory #24 - El día que un pequeño pueblo de Albacete tuvo el aerogenerador offshore más potente del mundo

El municipio de Barrax, en Albacete, instaló en 2002 el que fue aerogenerador más potente del mundo en aquel momento. Un prototipo offshore de General Electric de 3,6 MW.

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Sergio Fdez Munguía
feb 10, 2026
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Si estás leyendo esto, es que nuestra primera hija ya está con nosotros 💙.

Por este motivo, en las próximas semanas habrá algunos cambios en la programación habitual de Windletter. Dejaremos en pausa las ediciones de noticias, pero a cambio he dejado programadas varias ediciones que creo que os van a resultar especialmente interesantes, además del estreno de una nueva sección.

¡No te lo pierdas!


Ni me he vuelto loco, ni me he equivocado con el título. En Barrax, un pequeño pueblo de la provincia de Albacete, se instaló, allá por el año 2002, un prototipo de un aerogenerador offshore de General Electric.

Una turbina que en el momento de su instalación se convirtió en el aerogenerador más potente del mundo (o eso decía la prensa de aquel entonces). Eso sí, instalado en tierra (como no podía ser de otra manera, hablando de Albacete).

Esta es su historia.


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El día que General Electric instaló un aerogenerador offshore en Albacete

A principios de los 2000, España vivía un momento de efervescencia eólica. Cada año se instalaban cientos de aerogeneradores las tierras de Castilla y León, Castilla la Mancha, Galicia o Navarra, y el país comenzaba a perfilarse como una de las grandes potencias eólicas del mundo.

España cerró 2002 con 4.930 MW instalados, más del doble que solo dos años antes, convirtiéndose en el segundo país del mundo por potencia eólica, solo detrás de Alemania.

En medio de aquella vorágine, en un pequeño municipio manchego rodeado de campos de cereal, apareció un coloso que rompía todos los esquemas. Era el año 2002, y en el kilómetro 16 de la carretera entre La Roda y Barrax, en la provincia de Albacete, se levantaba un prototipo de 3,6 MW, el aerogenerador más potente del mundo en aquel momento. Prácticamente parecía un homenaje al gran Don Quijote de la Mancha.

Se trataba de un prototipo offshore de la empresa General Electric, con 104 metros de diámetro de rotor y 3,6 MW de potencia, que fue montado en tierra, como suele ser habitual en prototipos.

Foto | Wind Turbine Models


Un gigante en mitad de La Mancha

Barrax contaba entonces con apenas dos mil habitantes y una economía agrícola. Nada hacía pensar que aquel paisaje acabaría albergando semejante pieza de ingeniería avanzada, diseñada con el objetivo de habitar los de los mares del Norte y no la llanura manchega.

Pero General Electric Wind Energy, la recién creada división eólica de GE tras la compra de Enron Wind, eligió este lugar para instalar su primer prototipo del modelo GE 3.6 MW Offshore (GE104).

La elección no fue casual. Por un lado, los ingenieros buscaban un emplazamiento en tierra firme que tuviera un viento constante y de baja turbulencia, condiciones similares a las de mar abierto. Barrax, con su orografía plana y una velocidad media anual de viento superior a 7 m/s, ofrecía el laboratorio perfecto. Además, como suele ser habitual, los prototipos de máquinas offshore suelen testarse en tierra por las facilidades y ahorro de coste que ello ofrece.

Fuente

Por otro, el aerogenerador se instaló en Barrax como parte de un Plan Industrial que incluía la planta de ensamblaje de Noblejas, que en la actualidad se dedica al mantenimiento y la reparación de componentes como multiplicadoras.

El proyecto se ejecutó en colaboración con Iberdrola, que integró la producción del prototipo en su red eléctrica, y con el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) y la Universidad de Castilla-La Mancha, que participaron en el seguimiento técnico.

El montaje finalizó en mayo de 2002, y en septiembre aquel aerogenerador gigante comenzó a verter electricidad a la red.

Foto | Wind Turbine Models

Un prototipo adelantado a su tiempo

Lo que se alzaba en los campos de Barrax no era un aerogenerador cualquiera. Con 104 metros de diámetro de rotor y 100 metros de altura de buje, el GE 3.6 MW duplicaba en tamaño de rotor y cuadruplicaba en potencia a las máquinas estándar de la época.

Por dar contexto, una de las turbinas más populares en España en aquella época era la Gamesa G5X con 850 kW de potencia, aunque ya empezaban a llegar las primeras de 1,5-2 MW.

En cuanto a tecnología, la GE 3.6s albergaba un generador asíncrono de doblemente alimentado (DFIG) con control electrónico de potencia y un sistema de paso variable de pala.

Esta infografía corresponde a la GE 3.6sl, una evolución con rotor de 111 metros que nunca llegó a instalarse. Fuente.

En la parte superior contaba con una plataforma de rescate para helicópteros (helipad), que demostraba que aquel diseño nacía con el mar en mente. Las palas, con algo más de 50 metros, fueron fabricadas por LM Glassfiber en Dinamarca.

Como curiosidad, aunque el aerogenerador se diseñó para una altura de buje de 74 metros, en Barrax se instaló sobre una enorme torre híbrida de hormigón-acero de 100 metros. Por un lado, para evitar las turbulencias típicas de onshore, y por el otro, debido al interés de probar soluciones híbridas (el tiempo después ha demostrado que son una solución robusta y extendida).

El diámetro del tramo inferior de esa torre, por cierto, es enorme y según fuentes de la industria, tuvo un coste muy elevado.

Fuente

Además, el prototipo incorporaba una de las innovaciones más interesantes del momento, que a la larga ha demostrado ser una solución interesante: una grúa interna de 40 toneladas capaz de izar grandes componentes la multiplicadora o el generador sin necesidad de una grúa externa. También, la máquina incorporaba sistema pitch eléctrico, en una época donde el mercado era mayoritariamente hidráulico.

Con la instalación de este prototipo, GE quería validar que su tecnología podía escalar de los 1,5 MW, su modelo de referencia entonces (la superventas GE 1.5-70), a un nuevo estándar de 3,6 MW sin comprometer la fiabilidad.



Fue en septiembre de 2002 cuando el aerogenerador vertió electricidad a la red por primera vez, alcanzando su potencia nominal apenas un mes después.

Según fuentes de la industria, el aerogenerador funcionó muy pocas horas, hasta que fue adquirido por un IPP español. Según personas conocedoras del proyecto, existieron limitaciones técnicas que habrían llevado a operar la turbina por debajo de nominal. No ha sido posible confirmarlo con documentación pública.

En esta web se pueden ver algunas fotos del proceso de montaje.

Una puerta al mar del Norte

Tras su validación en Barrax, entre 2003 y 2004 siete de estas máquinas fueron puestas a prueba en el mar, en el parque eólico marino Arklow Bank (25,2 MW), a diez kilómetros de la costa irlandesa y a 100 kilómetros al sur de Dublín. Ubicado sobre un banco de arcillas y arenas, de entre 3 y 8 metros de profundidad, fue el primer proyecto offshore en el mundo en emplear comercialmente turbinas con potencia unitaria superior a 3 MW.

Arklow Bank fue un desarrollo liderado por Airtricity (después integrada en SSE), compañía irlandesa de energía renovable. En junio de 2003, Airtricity firmó un acuerdo de co-desarrollo con GE Wind Energy para la Fase 1 de 25 MW, en el que GE aportaría financiación, construiría, poseería y operaría el parque durante la fase de certificación y Airtricity tendría opción de compra tras la demostración.

Las nacelles de Arklow Bank

Curiosamente, la española EHN (después integrada en Acciona Energía) llego a comprar el 50% de la sociedad promotora de Arklow Bank a Airtricity, que tenía tanto los derechos de compra de Arklow Bank 1 y como los derechos de una segunda fase mucho mayor (hasta 520 MW). La ampliación fue cancelada alrededor de 2007.

Según la prensa de aquel entonces, el acuerdo entre EHN y Airtricity llegó a materializarse, pero hay información contradictoria, ya que GE sigue figurando como propietaria y operadora del parque en la información pública disponible. Es posible que Acciona terminase saliéndose del acuerdo en algún momento.

Como curiosidad, Arklow Bank continúa hoy siendo el único parque eólico offshore de Irlanda. Aunque no por mucho tiempo:

  • Por un lado, GE Vernova, como propietario y operador del parque, solicitó en 2025 permisos para su desmantelamiento.

  • Por el otro, Irlanda ha adjudicado recientemente una subasta de 800 MW que reactivará el sector offshore en el país.

Sin recorrido comercial

Más allá del prototipo de Barrax y de las siete unidades instaladas en Arklow Bank, el modelo GE104 de 3,6 MW no volvió a implantarse en ningún otro parque eólico del mundo. GE nunca llegó a producir esta máquina en serie.

Es importante tener en cuenta que a comienzos de los años 2000 la eólica marina era todavía un mercado incipiente, con pocos proyectos, costes elevados y una cadena de suministro aún por construir.

Según fuentes de la industria, Arklow Bank tuvo problemas de fiabilidad desde el principio, con factores de capacidad alrededor por debajo de lo esperado y muchos problemas técnicos. Sin ir más lejos, en 2022 una unidad se incendió.



En 2007, la experiencia en Arklow Bank hizo que pausara su programa eólico marino, dejando al GE104 como una serie limitada a ocho unidades en total: la de Barrax y las siete de Irlanda.

Años después, la compañía regresaría al mar a través del mercado francés con un enfoque completamente distinto, primero con la gama Haliade de 6 MW (desarrollada tras la integración de Alstom) y más tarde con la Haliade-X, superando los 12 MW de potencia.

Aunque a día de hoy, y tras muchos problemas, GE ha paralizado su actividad comercial en offshore. Parece que la historia se repite de forma cíclica.

Foto | Wind Turbine Models

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